13/8/10

Importantes palabras para los jóvenes con el Amor sincero que caracteriza a nuestro muy amado Santo Padre Benedicto XVI


Importantes palabras para los jóvenes con
el Amor sincero que caracteriza a nuestro
muy amado Santo Padre Benedicto XVI

Viernes 13 de Agosto del 2010, Año Santo Jubilar Mariano

Benedicto XVI pone en guardia a los jóvenes contra
la cultura consumista, y les recuerda que la Fe y
la Oración permiten afrontar los problemas
con una Luz y una Fuerza nueva

Domingo, 4 Jul (RV).- Benedicto XVI ha concluido su Viaje Pastoral a Sulmona, venerando las Reliquias del Obispo San Pánfilo y San Celestino V, custodiadas en la Catedral de la Ciudad, donde previamente se había encontrado con los jóvenes. Allí el Santo Padre ha sido acogido con gran entusiasmo, apreciado por el Pontífice, quien ha dirigido un apasionado Discurso a los jóvenes de quienes ha valorado principalmente su capacidad de reflexión gracias a su Fe y a los Valores morales, y su memoria histórica.

Pero al mismo tiempo el Papa reconoció las sombras que acechan a los jóvenes. “La cultura consumista actual tiende en cambio a aplastar al hombre contra el presente, a hacerle perder el sentido del pasado, de la Historia; pero de este modo lo priva también de la capacidad de comprenderse a sí mismo, de percibir los problemas, y de construir el mañana. Entonces, queridos jóvenes, quiero deciros: el Cristiano es uno que tiene buena memoria, que ama la Historia e intenta conocerla”.

Respondiendo a la pregunta que los jóvenes le han dirigido sobre cómo reconocer la Llamada de Dios, Benedicto XVI ha recordado que es necesario aprender a vivir momentos de Silencio interior, siguiendo la Voz del Señor. “Dicho en una sóla palabra: el secreto de las Vocaciones está en la relación con Dios, en la Oración”.

En este sentido el Papa ha señalado que la verdadera Oración no es una cosa lejana de la realidad. “Al contrario, el Diálogo con Dios es garantía de Verdad y de Libertad”, ha dicho Benedicto XVI, evidenciando que ese Diálogo “defiende del orgullo, de las modas, y de los conformismos, y da la Fuerza de ser realmente libres”. Precisamente de este modo fue la Vida de San Celestino V, ha explicado el Papa: “él supo actuar según conciencia y obediencia a Dios”. “¡Queridos amigos!: la Fe y la Oración no resuelven los problemas, pero permiten afrontarlos con una Luz y una Fuerza nueva, de manera digna para el hombre, y también en modo más sereno y eficaz”.

Por este motivo el Papa ha invitado a los jóvenes a dejarse conquistar totalmente por Cristo. “Poneos también vosotros, con determinación, en el Camino de la Santidad que está abierto a todos, porque esto —ha subrayado el Santo Padre— os hará ser más creativos a la hora de buscar soluciones a los problemas que encontraréis, y a buscarlas juntos. Éste es otro signo distintivo del Cristiano: no es individualista”.

Benedicto XVI ha concluido su Discurso invitando a los jóvenes a no tener miedo y a amar a sus comunidades Cristianas. “Dios —ha recordado el Papa— no os quita nada, porque Él es Amor Infinito: el Único que sacia nuestro corazón”. “Queridos jóvenes: conservad vuestro entusiasmo y vuestra felicidad, que nacen tras haber encontrado al Señor, y sabed comunicarlos también a vuestros coetáneos. Ahora me tengo que marchar, y tengo que decir que me da pena dejaros. Con vosotros siento que la Iglesia es joven. Pero me voy contento, como un padre que está sereno porque ha visto que los hijos están creciendo y están creciendo bien. ¡Caminad, queridos jóvenes! Caminad por el Camino del Evangelio; amad a la Iglesia, nuestra Madre; sed sencillos y puros de corazón; sed mansos y fuertes en la Verdad; sed humildes y generosos. Os confío a todos a vuestros Santos Patronos, a San Pedro Celestino y sobre todo a la Virgen María, y con gran afecto os Bendigo”.

Fuente:


Enseñanzas preciosas de Su Santidad Benedicto XVI sobre el Sacerdocio Ministerial y la Sagrada Eucaristía, “el Pan de Dios, que es Cristo”


Enseñanzas preciosas de Su Santidad Benedicto XVI
sobre el Sacerdocio Ministerial y la Sagrada Eucaristía,
“el Pan de Dios, que es Cristo”

Viernes 13 de Agosto del 2010, Año Santo Jubilar Mariano

EL SACERDOTE DEBE PERMANECER
SIEMPRE CON CRISTO

CIUDAD DEL VATICANO, 20 JUN 2010 (VIS).- Benedicto XVI celebró esta mañana la Santa Misa en la Basílica Vaticana durante la cual ordenó Presbíteros a catorce Diáconos de la Diócesis de Roma.

En la Homilía, el Papa explicó que el Presbítero “está llamado a redescubrir en la Oración el Rostro siempre Nuevo del Señor y el Contenido más auténtico de su Misión. Sólamente quien tiene una relación intima con el Señor es aferrado por Él, puede llevarlo a los demás, puede ser enviado. Se trata de un ““permanecer con Él” que debe acompañar siempre el ejercicio del Ministerio Sacerdotal; debe ser la Parte Central, también y sobre todo en los momentos difíciles, cuando parece que las “cosas que hay que hacer” deben tener la prioridad. Donde estemos, cualquier cosa que hagamos, debemos “permanecer siempre con Él”.

El Santo Padre subrayó que “el Sacerdocio no puede jamás representar un modo para alcanzar seguridad en la Vida o para conquistar una posición social. Quien aspira al Sacerdocio para un aumento del propio prestigio personal o del propio poder, no ha entendido en su raíz el Sentido de este Ministerio. Quien quiera ante todo realizar una ambición propia, alcanzar un éxito, será siempre esclavo de sí mismo y de la opinión pública. Para ser considerado deberá adular; deberá decir aquello que agrada a la gente; deberá adaptarse al cambio de las modas y de las opiniones y, así, se privará de la relación vital con la Verdad, reduciéndose a condenar mañana lo que haya alabado hoy”.

Un hombre que plantee así su Vida —continuó—, un Sacerdote que vea en estos términos su propio Ministerio, no ama realmente a Dios y a los demás, sino sólo a sí mismo y, paradójicamente, termina por perderse. El Sacerdocio —recordémoslo siempre— se funda en el coraje de decir sí a otra Voluntad, con la conciencia de que debe crecer cada día, de que precisamente conformándose a la Voluntad de Dios, “inmersos” en esta Voluntad, no sólo no se cancelará nuestra originalidad, sino, al contrario, entraremos cada vez más en la Verdad de nuestro ser y de nuestro Ministerio”.

Hablando de la Celebración Eucarística, Benedicto XVI dijo que en esos Momentos “tenemos en nuestras manos el Pan del Cielo, el Pan de Dios, que es Cristo, Grano partido para multiplicarse y convertirse en el Verdadero Alimento para la Vida del mundo. Es algo que no puede sino llenar vuestro corazón de íntimo estupor, de viva alegría y de inmensa gratitud: el Amor y el Don de Cristo Crucificado y Glorioso pasan a través de vuestras manos, vuestra voz y vuestro corazón. ¡Es una experiencia siempre nueva de asombro ver que en mis manos, en mi voz, el Señor realiza este Misterio de Su Presencia!”.

El Papa pidió a Dios que otorgue a los nuevos Presbíteros “la Gracia de saber experimentar en profundidad toda la belleza y la fuerza de este Servicio Presbiteral y, al mismo tiempo, la Gracia de poder vivir este Ministerio con coherencia y generosidad, cada día”.

“La Gracia del Presbiterado —continuó— (…) os unirá en lo más profundo de vuestro corazón a los Sentimientos de Jesús que ama hasta el extremo, hasta el don total de Sí, a su ser Pan Multiplicado para el Santo Banquete de la Unidad y la Comunión”.

El Santo Padre concluyó refiriéndose a la importancia de que “al cuidado de la Celebración Eucarística se una siempre el empeño por una Vida Eucarística, es decir, vivida en la obediencia a una única gran Ley, la del Amor que se dona totalmente y sirve con Humildad, una Vida que la Gracia del Espíritu Santo hace cada vez más semejante a la de Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote, Siervo de Dios y de los hombres”.

Fuente:
http://visnews-es.blogspot.com/2010/06/el-sacerdote-debe-permanecer-siempre.html


Bellísima Oración por la Vida a Nuestra Madre del Cielo de Su Santidad Juan Pablo II, con la que acaba su inestimable Encíclica Evangelium Vitae


Bellísima Oración por la Vida a Nuestra Madre del Cielo
de Su Santidad Juan Pablo II, con la que acaba
su inestimable Encíclica Evangelium Vitae
¡ Por favor recémosla juntos cada día !

Viernes 13 de Agosto del 2010, Año Santo Jubilar Mariano

Oh María,
Aurora del mundo nuevo,
Madre de los vivientes,
a Ti confiamos la Causa de la Vida:
mira, Madre, el número inmenso
de niños a quienes se impide nacer,
de pobres a quienes se hace difícil vivir,
de hombres y mujeres víctimas
de violencia inhumana,
de ancianos y enfermos muertos
a causa de la indiferencia
o de una presunta piedad.
Has que quienes creen en Tu Hijo
sepan anunciar con firmeza y Amor
a los hombres de nuestro tiempo
el Evangelio de la Vida.
Alcánzales la Gracia de acogerlo
como don siempre nuevo,
la alegría de celebrarlo con gratitud
durante toda su existencia
y la valentía de testimoniarlo
con solícita constancia, para construir,
junto con todos los hombres de buena voluntad,
la Civilización de la Verdad y del Amor,
para Alabanza y Gloria de Dios Creador
y Amante de la Vida.
Amén.

IOANNES PAULUS PP. II

Dado en Roma, junto a San Pedro, el 25 de Marzo, Solemnidad de la Anunciación del Señor, del año 1995, decimoséptimo de mi Pontificado.

Fuente: