18/5/10

Síntesis del Mensaje de nuestro Santo Padre Benedicto XVI para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2010

Síntesis del Mensaje de nuestro Santo Padre

Benedicto XVI para la Jornada Mundial

de las Comunicaciones Sociales 2010


Martes 18 de Mayo del 2010, Año Sacerdotal


Síntesis del Mensaje


Pontificio Consejo para las

Comunicaciones Sociales


44ª JORNADA MUNDIAL DE LAS

COMUNICACIONES SOCIALES

2010


El Sacerdote y la Pastoral en el mundo digital:

los nuevos medios al servicio de la Palabra.


La Tarea principal del Sacerdote es proclamar la Palabra de Dios hecha Carne, Hombre e Historia, transformándose él mismo en signo de la comunión que Dios realiza con el hombre. La eficacia de este Ministerio, exige que el Sacerdote viva una relación íntima con Dios, enraizada en un Amor profundo y un conocimiento vivo de las Sagradas Escrituras, "Testimonio" escrito de la Palabra Divina.


El Mensaje para la 44º Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales desea invitar en modo especial a los Sacerdotes, a lo largo de este Año Sacerdotal y luego de la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, a considerar los nuevos medios como un posible e importante recurso para su Ministerio al servicio de la Palabra, y desea animar para que enfrenten los desafíos que nacen de la nueva Cultura digital.


En efecto, los nuevos medios, si son conocidos y valorados adecuadamente, pueden ofrecer a los Sacerdotes y a todos los Agentes de Pastoral una gran riqueza de datos y contenidos a los cuales no era posible acceder, y que facilitan nuevas formas de colaboración y de mayor comunión, que eran impensables en el pasado. Gracias a los nuevos medios, quien predica y hace conocer el Verbo de la Vida puede alcanzar con palabras, sonidos e imágenes —verdadera y específica gramática expresiva de la Cultura digital— personas particulares o comunidades enteras en todos los continentes, para crear nuevos espacios de conocimiento y diálogo, logrando proponer y realizar itinerarios de comunión. Los nuevos medios, si son usados sabiamente, con la ayuda de expertos en tecnología y Cultura de las comunicaciones, pueden transformarse para los Sacerdotes y todos los Agentes de Pastoral en un instrumento válido y eficaz para una verdadera Evangelización y comunión. Serán una nueva forma de proclamación del Evangelio para que Cristo vaya por las calles de nuestras ciudades, y ante los umbrales de nuestras casas diga nuevamente: "Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi Voz y abre la puerta, entraré, y cenaré con él, y él Conmigo" (Apocalipsis 3, 20).

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La Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, única Celebración mundial impulsada directamente por el Concilio Vaticano II (Inter mirifica, 1963), se celebra en casi todos los países, por decisión de los Obispos del mundo, el Domingo anterior a Pentecostés. El anuncio del Tema se realiza el 29 de Septiembre, Fiesta de los Arcángeles Miguel, Rafael y Gabriel, este último, Patrón de los que trabajan en la radio. Tradicionalmente, el Mensaje del Santo Padre para la Jornada Mundial se hace público el 24 de Enero, día dedicado a la Memoria de San Francisco de Sales, Patrón de los Periodistas. Las Conferencias Episcopales y las Oficinas Diocesanas cuentan así con tiempo para preparar el material necesario para las Celebraciones nacionales y locales.


Fuentes:

http://www.pccs.va/pccs/documenti/gmcs2010/cd/index_spa.htm

http://www.pccs.va/pccs/documenti/gmcs2010/cd/index.htm


“Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la XLIV Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales”

“Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI

para la XLIV Jornada Mundial de

las Comunicaciones Sociales”


Martes 18 de Mayo del 2010, Año Sacerdotal


MENSAJE DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI

PARA LA XLIV JORNADA MUNDIAL DE

LAS COMUNICACIONES SOCIALES


«El Sacerdote y la Pastoral en el mundo digital:

los nuevos medios al servicio de la Palabra»


[Domingo 16 de Mayo del 2010]


Queridos hermanos y hermanas:


El Tema de la próxima Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales —«El Sacerdote y la Pastoral en el mundo digital: los nuevos medios al servicio de la Palabra»— se inserta muy apropiadamente en el camino del Año Sacerdotal, y pone en primer plano la reflexión sobre un ámbito pastoral vasto y delicado como es el de la comunicación y el mundo digital, ofreciendo al Sacerdote nuevas posibilidades de realizar su particular servicio a la Palabra y de la Palabra. Las comunidades eclesiales, han incorporado desde hace tiempo los nuevos medios de comunicación como instrumentos ordinarios de expresión y de contacto con el propio territorio, instaurando en muchos casos formas de diálogo aún de mayor alcance. Su reciente y amplia difusión, así como su notable influencia, hacen cada vez más importante y útil su uso en el Ministerio Sacerdotal.


La Tarea primaria del Sacerdote es la de anunciar a Cristo, la Palabra de Dios hecha Carne, y comunicar la multiforme Gracia Divina que nos salva mediante los Sacramentos. La Iglesia, convocada por la Palabra, es signo e instrumento de la comunión que Dios establece con el hombre y que cada Sacerdote está llamado a edificar en Él y con Él. En esto reside la altísima dignidad y belleza de la Misión Sacerdotal, en la que se opera de manera privilegiada lo que afirma el Apóstol Pablo: «Dice la Escritura: “Nadie que cree en Él quedará defraudado”… Pues “todo el que invoca el Nombre del Señor se salvará”. Ahora bien, ¿cómo van a invocarlo si no creen en Él? ¿Cómo van a creer si no oyen hablar de Él? ¿Y cómo van a oír sin alguien que les predique? ¿Y cómo van a predicar si no los envían?» (Romanos 10, 11.13-15).


Parroquia María Auxiliadora

(San Nicolás, Argentina)


Las vías de comunicación abiertas por las conquistas tecnológicas se han convertido en un instrumento indispensable para responder adecuadamente a estas preguntas, que surgen en un contexto de grandes cambios culturales, que se notan especialmente en el mundo juvenil. En verdad el mundo digital, ofreciendo medios que permiten una capacidad de expresión casi ilimitada, abre importantes perspectivas y actualiza la exhortación Paulina: «¡Ay de mí si no anuncio el Evangelio!» (1 Corintios 9,16). Así pues, con la difusión de esos medios, la responsabilidad del anuncio no sólamente aumenta, sino que se hace más acuciante y reclama un compromiso más intenso y eficaz. A este respecto, el Sacerdote se encuentra como al inicio de una «nueva historia», porque en la medida en que estas nuevas tecnologías susciten relaciones cada vez más intensas, y cuanto más se amplíen las fronteras del mundo digital, tanto más se verá llamado a ocuparse pastoralmente de este campo, multiplicando su esfuerzo para poner dichos medios al servicio de la Palabra.


Sin embargo, la creciente multimedialidad y la gran variedad de funciones que hay en la comunicación, pueden comportar el riesgo de un uso dictado sobre todo por la mera exigencia de hacerse presentes, considerando internet sólamente, y de manera errónea, como un espacio que debe ocuparse. Por el contrario, se pide a los Presbíteros la capacidad de participar en el mundo digital en constante fidelidad al Mensaje del Evangelio, para ejercer su papel de animadores de comunidades que se expresan cada vez más a través de las muchas «voces» surgidas en el mundo digital. Deben anunciar el Evangelio valiéndose no sólo de los medios tradicionales, sino también de los que aporta la nueva generación de medios audiovisuales (foto, vídeo, animaciones, blogs, sitios web), ocasiones inéditas de diálogo e instrumentos útiles para la Evangelización y la Catequesis.



El Sacerdote podrá dar a conocer la Vida de la Iglesia mediante estos modernos medios de comunicación, y ayudar a las personas de hoy a descubrir el Rostro de Cristo. Para ello, ha de unir el uso oportuno y competente de tales medios —adquirido también en el período de formación— con una sólida preparación teológica y una honda espiritualidad sacerdotal, alimentada por su constante diálogo con el Señor. En el contacto con el mundo digital, el Presbítero debe transparentar, más que la mano de un simple usuario de los medios, su corazón de Consagrado que da alma no sólo al Compromiso Pastoral que le es propio, sino al continuo flujo comunicativo de la «red».


También en el mundo digital, se debe poner de manifiesto que la solicitud Amorosa de Dios en Cristo por nosotros no es algo del pasado, ni el resultado de teorías eruditas, sino una realidad muy concreta y actual. En efecto, la Pastoral en el mundo digital debe mostrar a las personas de nuestro tiempo y a la humanidad desorientada de hoy que «Dios está cerca; que en Cristo todos nos pertenecemos mutuamente» (Discurso a la Curia Romana para el intercambio de Felicitaciones Navideñas, 21 Diciembre 2009).


¿Quién mejor que un hombre de Dios puede desarrollar y poner en práctica, a través de la propia competencia en el campo de los nuevos medios digitales, una Pastoral que haga Vivo y Actual a Dios en la realidad de hoy? ¿Quién mejor que él para presentar la Sabiduría Religiosa del pasado como una Riqueza a la que recurrir para vivir dignamente el hoy y construir adecuadamente el futuro? Quien trabaja como Consagrado en los medios, tiene la tarea de allanar el camino a nuevos encuentros, asegurando siempre la calidad del contacto humano y la atención a las personas y a sus auténticas necesidades espirituales. Le corresponde ofrecer a quienes viven éste nuestro tiempo «digital» los signos necesarios para reconocer al Señor; darles la oportunidad de educarse para la espera y la esperanza, y de acercarse a la Palabra de Dios que salva y favorece el desarrollo humano integral. La Palabra podrá así navegar mar adentro hacia las numerosas encrucijadas que crea la tupida red de autopistas del ciberespacio, y afirmar el derecho de Ciudadanía de Dios en cada época, para que Él pueda avanzar a través de las nuevas formas de comunicación por las calles de las ciudades y detenerse ante los umbrales de las casas y de los corazones y decir de nuevo: «Estoy a la puerta llamando. Si alguien oye y me abre, entraré y cenaremos juntos» (Apocalipsis 3, 20).


En el Mensaje del año pasado animé a los responsables de los procesos comunicativos a promover una Cultura de Respeto por la Dignidad y el Valor de la persona humana. Ésta es una de las formas en que la Iglesia está llamada a ejercer una «diaconía de la Cultura» en el «continente digital». Con el Evangelio en las manos y en el corazón, es necesario reafirmar que hemos de continuar preparando los caminos que conducen a la Palabra de Dios, sin descuidar una atención particular a quien está en actitud de búsqueda. Más aún, procurando mantener viva esa búsqueda como primer paso de la Evangelización. Así, una Pastoral en el mundo digital está llamada a tener en cuenta también a quienes no creen y desconfían, pero que llevan en el corazón los deseos de absoluto y de verdades perennes, pues esos medios permiten entrar en contacto con creyentes de cualquier Religión, con no creyentes y con personas de todas las Culturas. Así como el Profeta Isaías llegó a imaginar una Casa de Oración para todos los pueblos (cf. Isaías 56, 7), quizá sea posible imaginar que podamos abrir en la red un espacio —como el «patio de los gentiles» del Templo de Jerusalén— también a aquéllos para quienes Dios sigue siendo un desconocido.



El desarrollo de las nuevas tecnologías y, en su dimensión más amplia, todo el mundo digital, representan un gran recurso para la humanidad en su conjunto y para cada persona en la singularidad de su ser, y un estímulo para el debate y el diálogo. Pero constituyen también una gran oportunidad para los creyentes. Ningún camino puede ni debe estar cerrado a quien, en el Nombre de Cristo Resucitado, se compromete a hacerse cada vez más prójimo del ser humano. Los nuevos medios, por tanto, ofrecen sobre todo a los Presbíteros perspectivas Pastorales siempre nuevas y sin fronteras, que lo invitan a valorar la Dimensión Universal de la Iglesia para una comunión amplia y concreta; a ser testigos en el mundo actual de la Vida renovada que surge de la escucha del Evangelio de Jesús, el Hijo Eterno que ha habitado entre nosotros para salvarnos. No hay que olvidar, sin embargo, que la fecundidad del Ministerio Sacerdotal deriva sobre todo de Cristo, al que encontramos y escuchamos en la Oración; al que anunciamos con la predicación y el testimonio de la vida; al que conocemos, amamos y celebramos en los Sacramentos, sobre todo en el de la Santa Eucaristía y la Reconciliación.


Queridos Sacerdotes, os renuevo la invitación a asumir con sabiduría las oportunidades específicas que ofrece la moderna comunicación. Que el Señor os convierta en apasionados anunciadores de la Buena Noticia, también en la nueva «ágora» que han dado a luz los nuevos medios de comunicación.


Con estos deseos, invoco sobre vosotros la Protección de la Madre de Dios y del Santo Cura de Ars, y con afecto imparto a cada uno la Bendición Apostólica.


Vaticano, 24 de enero 2010, Fiesta de San Francisco de Sales.


BENEDICTUS PP. XVI


Fuente:

http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/messages/communications/documents/hf_ben-xvi_mes_20100124_44th-world-communications-day_sp.html