12/4/10

Olga Bejano Domínguez evitó cuatro suicidios

Olga Bejano Domínguez evitó cuatro suicidios


Lunes 12 de Abril del 2010, Año Sacerdotal


Testimonio de pentapléjica Católica

evitó cuatro suicidios


MADRID, 11 Jun. 09 / 01:29 a.m. (ACI)


Mari Carmen Domínguez, madre de Olga Bejano, la pentapléjica más famosa de España fallecida en Diciembre pasado, afirmó que gracias a los libros que con esfuerzo escribió su hija, cuatro personas desistieron de suicidarse.


"Sólo por esas personas valió la pena que Olga escribiera los libros", expresó la madre en el marco de la presentación del cuarto libro de Olga, "Alas Rotas", publicado en Madrid.


Olga Bejano no podía ver, hablar, moverse ni respirar sin asistencia. Necesitaba ayuda para todo. Sin embargo, con mucha paciencia pudo escribir cuatro libros a base de leves garabatos que interpretaba su enfermera.


Mari Carmen recordó que tras escribir "Voz de Papel" y "Alma de color salmón", empezaron "a llegar decenas de cartas al principio, cientos pasados unos meses, y miles con los años (…) entre esas cartas habían por lo menos cuatro que contenían una experiencia vital estremecedora: habían pensado en quitarse la vida y tras leer los libros de Olga manifestaban que habían cogido gusto por la existencia".


Por ello, la madre aseguró que la misión de Olga ha sido "acercar a la gente a Dios". "No tengo dudas de que Dios la eligió para esa misión y los frutos que dio son innumerables", expresó.


Fuente:

http://www.aciprensa.com/noticia.php?n=25717


Carta de Olga Bejano Domínguez a los Seminaristas de Madrid, España

Carta de Olga Bejano Domínguez a

los Seminaristas de Madrid, España


Lunes 12 de Abril del 2010, Año Sacerdotal


Carta de Olga. Revista del Seminario de Madrid


Jueves, Mayo 05, 2005


Estimados seminaristas:


Soy Olga Bejano, la chica enferma autora de “Voz de Papel” y de “Alma de color salmón”. Lidia González, de mi Editorial” Libros Libres”, fue hace tiempo al Seminario para hablaros a los seminaristas un poco de mí. Me ha pedido que os escriba a vosotros. La verdad es que no sé qué deciros. Mi vida es la siguiente:


Físicamente estoy paralizada de la cabeza a los pies. No puedo hablar y ya tampoco escribir con una letra legible. Me comunico a través de mi enfermera y a través de un sistema de abecedario inventado por mí.


Me alimento y respiro de forma artificial, llevo dieciocho años de “arresto domiciliario”. A todo esto hay que añadir fiebre y dolores a diario. Físicamente estoy hecha unos “zorros”, pero espiritualmente soy muy feliz, porque tengo a Dios, a la Virgen, al Espíritu Santo, a mi Ángel de la Guarda y a muchas almas de la otra Vida.


En una época de mi vida lo tuve todo: salud, belleza, dinero, amor... Esquiaba, ligaba; ilusiones y proyectos no me faltaban, pero interiormente no estaba tan llena como lo estoy ahora. Si ocurriera un milagro y me curase, primero me tomaría un añito para disfrutar de la vida, comer, viajar, esquiar, patinar sobre hielo, etc., y luego me iría derecha a un Convento para pasar el resto de mis días. Me dais mucha envidia, si algún día alguno de vosotros quiere venir a verme, yo encantada.


Sin más, recibid un abrazo muy fuerte y contad con mis Oraciones. Por siempre:


Olga


P.D. La carta está dictada por mí y escrita por mi amiga Ana Rosa.


Fuentes:

http://olgabejanodominguez.blogspot.com/

http://olgabejanodominguez.blogspot.com/2005/05/carta-de-olga-revista-del-seminario-de.html


Olga Bejano Domínguez: maravilloso ejemplo de Vida para todos nosotros

Olga Bejano Domínguez: maravilloso

ejemplo de Vida para todos nosotros


Lunes 12 de Abril del 2010, Año Sacerdotal


Querido Sacerdocio Real: ¡ Paz y Bien ! Hoy quiero compartir con Ustedes tres artículos sobre Olga Bejano Domínguez: maravilloso ejemplo de Vida para todos nosotros. Aunque ella regresó a la Patria Celestial el 5 de Diciembre del 2008, sus valiosísimas enseñanzas se quedaron para fortalecer nuestros corazones, y a la vez, para transmitir esa fortaleza sobre todo a quienes más la necesitan, a quienes podamos decir en el momento justo estas palabras de Olga: “Sin Dios nada vale la pena, búscalo como si quisieras encontrar las llaves en el fondo del mar”. ¡ Que Dios y María Santísima los acompañen siempre !, Irene


"Soy tetrapléjica, no puedo ver, hablar,

ni respirar, pero pido ayuda para vivir"


Olga Bejano, conectada desde hace 21 años a un respirador, cuenta su pasión por seguir adelante.


8.9.04 LA RAZÓN


Olga Bejano nada a contracorriente desde 1987, cuando su glotis se paralizó y sufrió una parada cardiaca por asfixia. Entró en coma profundo, estuvo clínicamente muerta y tuvo la "experiencia del túnel". Tenía 23 años. Ahora tiene 41 y no ve, no se mueve, ni habla, ni puede comer. Es tetrapléjica y sigue viva gracias a un respirador artificial. Pero oye, siente y piensa, su agilidad mental es extraordinaria y se comunica, gracias a su enfermera, a través de una serie de garabatos ininteligibles. A través de ellos Olga ha expresado a La Razón sus ganas de seguir adelante y pide más medios para vivir.


A través del teléfono, que atiende su enfermera, se puede escuchar la vida de Olga abriéndose paso a través del respirador. Sin él hace tiempo que Olga habría regresado a aquella paz y aquella "Luz" que vio durante su "experiencia del túnel", cuando en 1987, entonces era decoradora de interiores y fotógrafa, se cerró su glotis y entró en coma.


"Olga te escucha", me asegura su enfermera. Le formulo las preguntas y ella va leyendo, interpretando sílaba a sílaba los garabatos que Olga escribe en el papel. Es tetrapléjica, no ve, no habla ni come, pero su lucidez es absoluta. Le pregunto si está al tanto del debate que ha surgido sobre la eutanasia a raíz del "rescate" del caso de Ramón Sampedro en la película "Mar Adentro" de Amenábar. "Sí, claro, lo sabe, lo sabe...", me asegura la enfermera, que a partir de ahora "lee" en primera persona las sílabas que nacen de los imperceptibles movimientos de la mano de Olga.


¿ Conociste a Ramón Sampedro, Olga ?


Sí, le conocí. Nos carteamos dos veces. Le dije que si él tuviera más medios, seguramente querría vivir. Él me dijo que no podía entender cómo yo quería seguir viviendo, y que ni con veinte enfermeras, ni con silla de ruedas eléctrica, ni con ordenador ni con nada. Que él no quería vivir.


¿ Qué le respondiste ?


Le envié mi "Carta contra la eutanasia", pero él dijo que ese era sólo mi punto de vista. Yo le respondí que tenía tantas ganas o más que él de irme, pero que al contrario que él, yo era creyente y quería que Dios decidiera cuál era mi día y mi hora. Ramón Sampedro luchó por lo que quería y lo consiguió, y yo, aunque estoy en contra de la eutanasia, respeto a los demás y no impongo a nadie mis principios. Porque el primero que nos hace libres es Dios.


¿ Qué te empuja a vivir, Olga ?


Dios. Todo lo que soy lo he recibido de Él.


¿ Qué quieres decirle a tanta gente que sin saber lo que es el sufrimiento pretende legislar el de los demás ?


Que nadie puede saber lo que es capaz de aguantar hasta que la vida no te pone el toro delante. Yo soy tetrapléjica, vivo gracias a un respirador, pero pido otra clase de ley. Una ley que regule y disponga más ayudas para los tetrapléjicos. A mí me cuidaban mis padres y mi enfermera, pero al fallecer mi padre, mi madre no puede con todo. Y yo no puedo ir a vivir a ningún tipo de residencia, sólo puedo vivir en una UCI, y eso sería una crueldad. El otro día se me estropeó el respirador, la enfermera había salido un momento, casi no lo cuento. Necesitamos más ayuda.


Olga, ¿ eres feliz ?


¡ Por supuesto que soy feliz ! Tengo mucho sentido del humor, la gente que me conoce nunca me ve llorar. ¿ Sabe lo que decía mi abuela materna ? Que las lágrimas no son fértiles. Y yo, como verá, soy un vegetal muy activo... ¡ Estoy escribiendo mi tercer libro !


Extracto de la "Carta en contra de la eutanasia"


"Creo que, debido a mi situación, puedo hablar viendo el problema desde el centro de la plaza y con el toro delante, no desde la barrera. [...] Me llamo Olga. Padezco una enfermedad neuromuscular grave, desconocida, progresiva y sin ningún tratamiento. [...] Mi vida es, desde hace ocho largos años, malestar físico, obstáculos, limitaciones, problemas hospitalarios, familiares, burocráticos... En una palabra: sufrimiento. Pero este sufrimiento si uno llega, como yo, a entenderlo, es una lección constante que ayuda a madurar y a superarse.


Soy Católica, siempre he creído en Dios, en la existencia del alma y en que cuando uno muere no termina ahí su vida. Cuando estuve en coma, tuve la suerte de tener la famosa experiencia del "túnel". Esto transformó mi vida. Desde entonces, no tengo ningún miedo a la muerte, porque sé que cuando uno se va, allí se siente mucho placer y bienestar. [...] Está claro que mi hora no había llegado, y yo no soy quién para alterar el destino y mucho menos los planes de Dios.


Vivimos en una sociedad en la que priman el placer y lo material, pero el sufrimiento y la muerte vienen incluidos en la vida, forman parte de ella. Soy partidaria de luchar, no de "huir" [...] por eso lucharé hasta el final. Respeto y entiendo a los que se dan por vencidos y no creen en nada; pero yo, cuando llegue al "otro lado", quiero tener la sensación de llevar mis deberes cumplidos [...] La mentalidad de que sólo lo biológicamente bueno vale la pena impide conocer grandes realidades humanas: Beethoven compuso sus maravillosos cuartetos hasta el último momento; Tiziano pintaba con casi noventa años, cuando apenas podía sujetar los pinceles. Los defensores de la eutanasia olvidan que cada vida es única e irrepetible y tiene todo el valor posible. Si hubiese una vida sin importancia, ninguna sería importante". (13 marzo 1995).


Fuentes:

http://www.muertedigna.org/textos/euta105.html

http://olgabejanodominguez.blogspot.com/


“¿ Son necesarios los Sacerdotes en la vida de la Iglesia ?”

“¿ Son necesarios los Sacerdotes en la vida de la Iglesia ?”


Lunes 12 de Abril del 2010, Año Sacerdotal


¿ Son necesarios los Sacerdotes en la vida de la Iglesia ?


Por: Juan Ávila Estrada, Presbítero*


“¿ Por qué son necesarios los sacerdotes ? Porque Cristo es necesario.” En un mundo que exalta el valor de lo light y lo instantáneo, también el mundo del espíritu y de la fe ha estado bajo la amenaza de lo facilista, efímero y superficial. Por ello, solemos encontrar con demasiada frecuencia quienes están seguros que para llegar a Dios es innecesario y hasta un estorbo todo aquel o aquello que quiera hacerlo presente en el mundo.


Todos quieren constituirse en puentes propios para llegar a Dios como si eso fuera posible. Es más, se desea que no exista siquiera un camino que nos conduzca hasta Su presencia, sino que basta el deseo de estar en Él para que eso sea una realidad. Todo lo que huela a mediación, puente o camino debe ser bombardeado para que el acceso a la divinidad sea inmediata y producto de la propia capacidad o bondad humana. A veces estamos tan seguros de nosotros mismos que olvidamos las palabras de Jesús cuando afirma: “Nadie puede llegar al Padre sino es por medio del Hijo…”


En este sentido, podemos entonces comprender que la mediación de Cristo es condición ABSOLUTAMENTE necesaria para que el hombre llegue a una comunión perfecta con Dios. “Nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera mostrar.” El conocimiento e intimidad con Dios es gracia de Su Hijo Jesús. La eternidad de Su sacerdocio le da la mediación absoluta para realizar con Dios una alianza perfecta que beneficia al hombre de todos los tiempos. Cristo es necesario porque Dios es necesario y sin Dios el hombre nunca alcanzará el objetivo de su vida. Pero este sacerdocio ÚNICO de Jesucristo se ha prolongado en el sacerdocio que dejó en Su Iglesia. Este sacerdocio no es paralelo ni clon del sacerdocio del Señor, sino una participación de Su ministerio. En la Iglesia se ejerce el mismo sacerdocio de Jesús y la enorme responsabilidad que ha dejado ha sido precisamente que permitamos a través de este gran tesoro, ayudar a que muchos lleguen a Dios y sirvamos efectivamente como instrumento para llegar a Él.


No estamos, pues, ante una usurpación de la actividad de Cristo y de Su acción salvadora; por el contrario, estamos ante el cumplimiento de Su deseo de acercar a todos los hombres a Dios. Es necesario entonces el sacerdote porque Cristo es necesario. Nunca nos ha abandonado a nuestra suerte, sino que asegura Su presencia mediante el ejercicio del ministerio sacerdotal en la Iglesia. Mirar al sacerdote, es mirar el ministerio de Jesús; su obra de santificación y de sanación se continúa en el tiempo y en el espacio. Pero esta convicción sólo lo da la fe y confianza en todo aquello que nos ha dicho el Maestro.


Del mismo modo como muchos dudaron de la mediación de Jesús y de Su cercanía al Padre, así muchos dudan hoy que un sacerdote nos acerque a Dios. Ante esta duda muchos prefieren optar por erigirse a sí mismos como embajadores de su propia causa ante Dios.


Tiene que ser para todos muy diciente la subsistencia del sacerdocio católico en estos 2000 años. Nunca ha hecho Dios una obra para que sea efímera, sino para que permanezca para siempre, porque siempre necesitará el hombre de la santificación de Dios. La mentalidad individualista que ha cultivado la sociedad, la idea pregonada de que el hombre todo lo puede, ha hecho tanta mella en su vida que ha querido hasta salvarse a sí mismo mediante la virtud. El hombre que busca salvarse a si mismo es la mentalidad de muchas sociedades. Ante este panorama, cualquier mediación o mediador es innecesaria. ¿Para qué mediadores si el hombre es capaz de Dios? Es que la salvación del hombre pasa necesariamente a través del hombre y quien quiera llegar a Dios debe llegar también a los hermanos.


El sacerdote es pues, un hombre sacado de entre los hombres para santificar a los hombres en nombre de Jesucristo. Esta acción santificante busca dar sentido a todo lo que el hombre es y hace. Desde que nace y crece hasta que se enamora y enferma hasta morir. Por ello Dios santifica por medio del sacerdocio el dolor y la enfermedad (Unción de los enfermos), el amor de los esposos (Matrimonio), el nacimiento de los niños (Bautismo), el desarrollo en el crecimiento en la fe (Confirmación), devuelve la gracia en el pecado (Reconciliación) y concede el Pan de vida eterna (Eucaristía).


Esta gracia del Señor a Su Iglesia debe llenarnos a todos de profundo regocijo. Tenemos al “hombre de la Palabra”, el que lleva consuelo en el sufrimiento y enciende una luz de esperanza en medio de las tinieblas. Somos administradores, no dueños de esta multiforme Gracia de Dios. Así como Cristo se dedicó a hacer la voluntad del Padre y repetir aquello que le había escuchado a Él, nosotros sólo enseñamos lo que le hemos escuchado a Cristo y hemos aprendido a Sus pies, para que todos aquellos que crean y se bauticen por medio de Él alcancen la salvación. El sacerdote hace realidad en el hoy la salvación y santificación de Dios. Sin sacerdotes no habría Eucaristía y el mundo se vería privado de aquel que es el Pan de eternidad.


Sea la oportunidad para que nos unamos a todos los sacerdotes de la Iglesia, especialmente los que santifican nuestra comunidad particular y oremos por cada uno de ellos para que sean en su corazón, según el modelo de Dios.


*Párroco de San Carlos Borromeo y Padre Nuestro


Fuente:

http://www.arquidiocesisbaq.org/asacerdotal/index.php?option=com_content&view=category&layout=blog&id=6&Itemid=11


Mons. Rubén Salazar —Arz. de Barranquilla,

Colombia— y otros Sacerdotes en la

Santa Misa Crismal de Abril, 2009

Poesía: “La Pascua: el triunfo de la Vida”

Poesía: “La Pascua: el triunfo de la Vida”


Lunes 12 de Abril del 2010, Año Sacerdotal

La Pascua: el triunfo de la Vida


“De pronto, Jesús les salió al encuentro y les dijo: ‘Alegraos’. Ellas se acercaron, se postraron ante Él y le abrazaron los Pies. Jesús les dijo: ‘No tengáis miedo: id a comunicar a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán” (San Mateo 28,9-10).


Venció el Amor, ¡ aleluya !

Venció la Vida, ¡ aleluya !

Venció Cristo, ¡ aleluya !

Venció la Alegría, ¡ aleluya !


Unidos todos a la Iglesia,

que se alegra alborozada en este día,

cantamos un himno a Cristo, levantado.

¡ Aleluya ! ¡ Aleluya ! ¡ Aleluya !


Ya podemos volver a Galilea,

y anunciar en todos los cruces de caminos,

la Buena Nueva de las Bienaventuranzas.

Con el Resucitado en medio,

¡ todo vuelve a ser posible !


Servir a los pobres y pequeños,

hacer algo sólido entre todos,

será la mejor melodía al Cristo de la Vida,

la mejor señal de que ha resucitado.

Los pobres y todos los pequeños.


Con María, de fiesta en el Domingo,

con toda la Iglesia engalanada en este día,

alabamos sin cesar al que ha triunfado:


Gloria al Padre,

Gloria al Hijo,

Gloria al Espíritu Santo.

Amén. Aleluya.


Fuente:

http://www.cipecar.org/es/contenido/?iddoc=4410