CHICLAYO, 02 May. 10 (ACI).- En el marco de la Ceremonia de Apertura del año académico 2010 de la Universidad Católica Santa Toribio de Mogrovejo (USAT) de Chiclayo, Norte del Perú, el Nuncio Apostólico en este país, Mons. Bruno Musaró, expresó que el Papa Juan Pablo II es modelo de cercanía con la Cultura y el hombre de hoy.
Así lo manifestó durante su Lección Magistral titulada "El Legado de Juan Pablo II", dirigida a la comunidad Universitaria de la citada Casa de Estudios, donde participaron autoridades académicas y administrativas de la USAT encabezadas por el Gran Canciller y Obispo de Chiclayo, Mons. Jesús Moliné Labarta; y el Rector Hugo Calienes Bedoya; así como autoridades nacionales y regionales.
Mons. Musaró manifestó que "el Legado del Papa Juan Pablo II, en efecto, está precedido de una actitud fundamental de proximidad que todos los hombres y mujeres del mundo sienten cuando se refieren a él".
"Esa actitud lo llevó por todos los rincones del mundo, a todos los pueblos, a todas las Culturas, a todos los sectores, grupos, estratos y situaciones humanas, incluso las más duras y complejas", indicó.
Asimismo, el Nuncio dijo que Juan Pablo II "a fin de revivir su Misionera Peregrinación Peruana, dirigió siempre su atención a algunas facetas prioritarias, tales como el mundo de los jóvenes, el problema de la Justicia y la Paz, el mundo del trabajo, la Evangelización de la Cultura y el problema de las Vocaciones Sacerdotales".
Por su parte, el Rector de la USAT expresó que "en este año se impone un nuevo reto y es cada vez más serio. No vivimos a espaldas de la sociedad, hoy fragmentada y relativista, estamos inmersos en ella pero no para convertirnos en un eslabón más de la cadena de opresión tecnificada sino para aportar soluciones coherentes con la Dignidad de la persona humana".
“Leyendo entre Líneas: Un fallo impreciso”. Artículo del
P. Glenm Gómez sobre el fallo del T.S.E. contra
nuestro Obispo Mons. José Francisco Ulloa R.
Miércoles 26 de Mayo del 2010, Año Sacerdotal
Leyendo entre Líneas: Un fallo impreciso
Glenm Gómez A.
Presbítero
Domingo 16 de Mayo del 2010
Hace unos meses señalé, y cito: “Mientras el clero nacional, dizque por la defensa de la institucionalidad y tradición democrática y en aras del sano laicismo, ve cada vez más constreñidos sus derechos ciudadanos; los pastores protestantes pueden fundar partidos, hacer proselitismo abierto y hasta declarar, públicamente, su apoyo a un determinado candidato sin que nadie “proteste”; y agregaba: “Curiosamente, ni las instancias de Gobierno (tan solícitas del actuar del clero), ni los sectores empresariales, ni los medios de comunicación y ni siquiera el mismo Tribunal Supremo de Elecciones, le recuerda a la “representación política” de la comunidad evangélica que, por disposición constitucional, no se puede hacer en forma alguna propaganda por clérigos o seglares invocando motivos de religión o valiéndose, como medio, de creencias religiosas”.
Si hoy traigo a colación este texto es, sin duda, porque, lo que allí se señalaba como una profunda incoherencia, no era, sino, el prolegómeno de un despropósito mayor.
El fallo contra Monseñor Ulloa me obliga como ciudadano, sacerdote y periodista a analizar, con lupa, la jurisprudencia provocada con esa resolución y a exigir a las instancias correspondientes que se definan, con mayor claridad, los límites de tal restricción pues, no quiero pensar que, en adelante, me sienta amedrentado por expresar mis posiciones en torno a temas de interés nacional, (Política con “p” mayúscula) cuánto mas, si estos se refieren a asuntos que conciernen a la comunidad cristiana en general o que pueden afectar de una u otra forma los cimientos de nuestro Estado Social de Derecho.
Evidentemente, a los sacerdotes, como líderes espirituales, no corresponde hacer campaña, a favor o en contra, de candidatos específicos o partidos políticos determinados. De hecho, la Conferencia Episcopal, en cuenta Monseñor Ulloa, fundada en la normativa eclesiástica, solicitó al clero que, en el pasado proceso electoral, contribuyera a la formación de la conciencia cristiana cívica de los fieles laicos, respetando los derechos políticos de la ciudadanía sin identificarse, en público, con posiciones partidistas. Pero, hay una gran distancia entre este postulado y la renuncia a incidir, legítimamente, desde el Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia, en las estructuras sociales o de coadyuvar a la configuración del imaginario social de una colectividad, en torno a temas que son de nuestra directa incumbencia.
Sobre este punto, resulta significativo reafirmar que: “Es de justicia que pueda la Iglesia en todo momento y en todas partes predicar la fe con auténtica libertad, enseñar su doctrina social, ejercer su misión entre los hombres sin traba alguna y dar su juicio moral, incluso sobre materias referentes al orden político, cuando lo exijan los derechos fundamentales de la persona o la salvación de las almas, utilizando todos y sólo aquellos medios que sean conformes al Evangelio y al bien de todos según la diversidad de tiempos y de situaciones.”
Los defensores de la libertad de expresión agradecemos se esclarezca esa difusa línea fronteriza impuesta entre lo que significa no intervenir en política-electoral y no poder expresar posiciones políticas al amparo de las libertades y derechos consagrados en la Constitución Política y los Tratados Internacionales sobre Derechos y Libertades suscritos por el Estado Costarricense.
Igualmente, es preocupante, el espíritu subyacente a dicha resolución pues, evidentemente, se ponen límites a la precisión y alcances legítimos de la praxis de los actores sociales, en este caso a la Iglesia, en la dinámica democrática del país.
En una extraordinaria alocución en la Baptist University de Houston, Monseñor Charles Chaput, Arzobispo de Denver, expuso: “Ninguna nación, ni siquiera aquella que amo, tiene derecho a mi aquiescencia o a mi silencio en materias que pertenecen a Dios o que socavan la dignidad de la persona humana que Él ha creado”…
De frente a la intolerancia, a veces legalizada, hoy más que nunca, es preciso recordar el sano pluralismo que ha caracterizado a la sociedad costarricense, por lo que, resulta arbitrario que, por prejuicio antirreligioso, se cohíba el diálogo razonable y respetuoso, en detrimento de nuestra larga tradición democrática.
Como nos recuerda Benedicto XVI el Evangelio “no atenta contra la libertad humana y el auténtico progreso social; al contrario, le ayuda a realizarse plenamente”…
«¿Quiénes somos?: Somos una Familia Religiosa nacida del corazón de San Juan Bosco y de la fidelidad creativa de Santa María Dominga Mazzarello. Don Bosco eligió este nombre porque nos quiso como un monumento vivo de agradecimiento a la Virgen.
En Turín la opción de fundar una Institución a favor de las jóvenes le vino a Don Bosco por la instancia de varias personas; por la constatación del estado de abandono y pobreza en el que se encontraban muchas muchachas; por el contacto con varios Institutos femeninos; por la profundidad de su Devoción Mariana; por la confirmación del Papa Pío IX que le animó hacia este camino; por repetidos “sueños” y hechos extraordinarios narrados por él mismo.
Contemporáneamente en Mornese, en las colinas del Monferrato, la joven María Dominga Mazzarello animaba un grupo de mujeres jóvenes que se dedicaban a las muchachas del pueblo, con la finalidad de enseñarles un oficio, pero sobre todo con el compromiso de orientarlas a la Vida Cristiana.
A distancia, dos señales en la misma longitud de onda mandaban un Mensaje idéntico; tenía que nacer también para las niñas y las jóvenes el ambiente Educativo que ya estaba en Turín-Valdocco, para los muchachos por obra de Don Bosco. María Dominga Mazzarello fue Cofundadora al dar vida, forma y desarrollo a la nueva Institución.
El 5 de Agosto de 1872 el primer grupo de mujeres jóvenes pronunciaron su “sí” como la Virgen María para ser “ayuda” sobre todo entre las jóvenes.
entregan su Vida al servicio de Dios y de la Iglesia
Lunes 24 de Mayo del 2010, Año Sacerdotal
Hijas de María Auxiliadora
Comunidad de Religiosas Salesianas fundada por San Juan Bosco y Santa María Dominga Mazzarello.
CARISMA:
1. Espiritualidad de lo cotidiano
Lo cotidiano inspirado en Jesús de Nazareth (cf. Const. 12), es el lugar donde el joven reconoce la Presencia activa de Dios y vive su realización personal.
2. Espiritualidad de la alegría y el optimismo
Lo cotidiano se vive con alegría y optimismo, sin por ello renunciar al esfuerzo ni a la responsabilidad (cf. Const. 17 y 18).
3. Espiritualidad de la amistad con Jesucristo, el Señor
Lo cotidiano es recreado por el Cristo de la Pascua (cf. Const, 34), que da las razones de la Esperanza e introduce en una Vida que halla en Él la plenitud de sentido.
4. Espiritualidad de comunión eclesial
Lo cotidiano se experimenta en la Iglesia ( cf. Const. 13 y 35), ambiente natural para crecer en la Fe por medio de los Sacramentos.
En la Iglesia encontramos a María Santísima ( cf. Const. 20 y 34), primera Creyente, que precede, acompaña e inspira.
5. Espiritualidad de servicio responsable
Lo cotidiano se les entrega a los jóvenes en un servicio (cf. Const. 31) generoso, ordinario y extraordinario.
APOSTOLADO:
Las Hijas de María Auxiliadora desarrollan su actividad apostólica en los Colegios de la Obra, transmiten el Evangelio a los jóvenes en el compartir de lo cotidiano desde el propio Carisma y en las Parroquias dirigiendo los grupos de laicos que pertenecen a la Familia Salesiana. (...)
SALESIANOS EN EL MUNDO:
La Congregación Salesiana, a la muerte de Don Bosco contaba con 949 miembros. Actualmente son 17.196 en 123 países.
El número de países en los que están presentes los Salesianos son, actualmente, 123. Su distribución por continentes es la siguiente: Europa 32, América 24, Asia 21, África 41, Oceanía 5. Total 123
CONTACTO:
Ingresa en la Página de las Hijas de María Auxiliadora:
Queridos amigos: ¡ Paz y Bien !Les comunico que toda la información publicada en este sitio, se puede reproducir de forma parcial o total, siempre y cuando se cite la fuente completa o la que sigue: