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23/4/13

Su Santidad Francisco estuvo en el Instituto Penal de Menores Casal del Marmo



Su Santidad Francisco estuvo en el Instituto
Penal de Menores Casal del Marmo

Martes 23 de Abril del Año de la Fe 2013

EL PAPA EN CASAL DEL MARMO:
"COMO CURA Y COMO OBISPO DEBO
ESTAR A VUESTRO SERVICIO"

Ciudad del Vaticano, 29 marzo 2013 (VIS).- A las cinco de la tarde de ayer, Jueves Santo, el Papa Francisco salió del Vaticano para ir al Instituto Penal de Menores Casal del Marmo, donde, a las 17.30 horas, celebró la Misa "in Coena Domine", la primera del Triduo Pascual, para cincuenta chicos y chicas detenidos en esta cárcel para menores situada en las afueras de Roma. El Papa lavó los pies a diez chicos y dos chicas, y en su Homilía dijo que su obligación es ayudar a los demás: "como Cura y como Obispo debo estar a vuestro servicio, es un deber que nace de mi corazón".

En el momento del lavabo de los pies, el Papa Francisco se arrodilló seis veces, en cada una de ellas lavó los pies de los jóvenes que estaban cerca. El Santo Padre echó el agua, secó los pies de los chicos y luego los besó. Las chicas a las que lavó los pies son una Italiana y otra de un país del Este de Europa. A continuación publicamos el Texto completo de la Homilía que el Pontífice pronunció después de la lectura del Evangelio:

"Esto es conmovedor. Jesús que lava los pies a sus Discípulos. Pedro no entendía nada, se negaba. Pero Jesús se lo explicó. ¡Jesús -Dios- ha hecho esto! Y Él mismo explica a sus Discípulos: "¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis el Maestro y el Señor, y tenéis razón, porque lo soy. Pues si yo, que soy el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros. Os he dado ejemplo para que, como Yo he hecho con vosotros, también lo hagáis vosotros". Es el Ejemplo del Señor: Él es el más importante y lava los pies, para que entre nosotros el que es el más alto tiene que estar al servicio de los demás. Y esto es un símbolo, una señal, ¿no?

Lavar los pies es: "yo estoy a su servicio." Y también nosotros, entre nosotros, no es que tenemos que lavar los pies todos los días uno al otro, pero ¿qué significa esto? Que tenemos que ayudarnos, unos a otros. A veces me enfado con uno, con otra... pero... olvídalo, olvídalo, y si te pide un favor, hazlo. Ayudarse unos a otros: Jesús nos enseña esto y esto es lo que yo hago, y lo hago de corazón, porque es mi deber. Como Cura y como Obispo tengo que estar a vuestro servicio. Pero es un deber que nace de mi corazón: lo amo. Amo esto y amo hacerlo porque el Señor así me lo ha enseñado. Pero, también vosotros, ayudaos: ayudaos siempre. El uno al otro. Y así, ayudándonos, nos haremos bien. Ahora haremos esta Ceremonia de lavarnos los pies y pensamos, cada uno de nosotros piense, "¿yo realmente estoy dispuesta, estoy dispuesto a servir, a ayudar al otro?". Pensemos esto, sólamente. Y pensemos que este signo es una Caricia de Jesús, que hace Jesús, porque Jesús vino precisamente para esto: para servir, para ayudarnos."

Con el Santo Padre concelebraron el cardenal Agostino Vallini, el sustituto de Secretaria de Estado Mons. Giovanni Angelo Becciu, el Secretario del Papa Mons. Alfred Xuereb, el Capellán de la cárcel, el Padre Capuchino Gaetano Griego. La Misa tuvo lugar en la Capilla dedicada al "Padre Misericordioso", y asistieron alrededor de 50 jóvenes entre ellos 11 muchachas, que son todos los detenidos en esa cárcel. Al final de la Ceremonia, Papa Francisco se reunió de nuevo con los chicos en el gimnasio, en presencia, entre otros, de la Ministra de Justicia de Italia, Paola Severino. Los muchachos de la cárcel regalaron al Papa un Crucifijo de madera y un reclinatorio, hechos por ellos en el taller del Instituto.

Antes de marcharse, Papa Francisco agradeció a los jóvenes su acogida y les dijo: "¡No os dejéis robar la esperanza, siempre con la esperanza, adelante!". Uno de los chicos le preguntó por qué había decidido visitar la cárcel de menores, y el Papa respondió: "es un sentimiento que ha venido del corazón: he sentido esto. Dónde están los que quizá me ayudarán más a ser humilde, a ser servidor como debe ser un Obispo. Y he pensado, he preguntado: ¿dónde están aquellos a los que les gustaría una visita? Y me dijeron: quizá Casal del Marmo. Y cuando me lo dijeron, he venido aquí. Pero esto ha venido del corazón, sólo de allí. Las cosas del corazón no tienen explicaciones, vienen solas. Gracias, eh!". Al despedirse dijo a los chicos: "Me despido, muchas gracias por vuestra acogida. Rezad por mí y no os dejéis robar la esperanza. Siempre adelante. ¡Muchas gracias!".

Fuente:
http://www.news.va/es/news/el-papa-en-casal-del-marmo-como-cura-y-como-obispo


Nuestro amadísimo Papa Francisco besa
los pies de un joven interno en el Instituto
Penal de Menores Casal del Marmo
el pasado Jueves Santo

Importancia de los dos Testamentos de la Sagrada Biblia



Importancia de los dos
Testamentos de la Sagrada Biblia

Martes 23 de Abril del Año de la Fe 2013

Dos Testamentos, una Verdad

Costa Rica, 10 Mar. 13 (Eco Católico)

¿Qué importancia tiene el Antiguo Testamento para los Cristianos?

En el Antiguo Testamento Dios se muestra como Creador y como quien conserva el mundo y es Guía y Educador de los hombres. También los Libros del Antiguo Testamento son Palabra de Dios y Sagrada Escritura. Sin el Antiguo Testamento no se puede comprender a Jesús.

En el Antiguo Testamento comienza la gran Historia del aprendizaje de la Fe, que da un giro decisivo en el Nuevo testamento y que llegará a su meta con el fin del mundo y el Retorno de Cristo. Y esto en el Antiguo Testamento es mucho más que un mero preludio del Nuevo. Los Mandamientos y las Profecías del pueblo de la Antigua Alianza y las Promesas que se contienen en ellas para todos los hombres, no han sido revocados. En los Libros de la Antigua Alianza se encuentra un tesoro insustituible de Oración y de sabiduría; especialmente los Salmos pertenecen a la Oración cotidiana de la Iglesia.

¿Qué importancia tiene el Nuevo Testamento para los Cristianos?

En el Nuevo Testamento se completa la Revelación de Dios. Los cuatro Evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan son el corazón de la Sagrada Escritura y el Tesoro más preciado de la Iglesia. En ellos se muestra el Hijo de Dios tal y como es y nos sale al encuentro. En los Hechos de los Apóstoles aprendemos acerca de los inicios de la Iglesia y de la Acción del Espíritu Santo. En las Cartas Apostólicas se pone la Vida de los hombres en todos sus aspectos ante la Luz de Cristo. En el Apocalipsis vemos anticipadamente el fin de los tiempos.

Jesús es todo lo que Dios nos quiere decir. Todo el Antiguo Testamento prepara la Encarnación del Hijo de Dios. Todas las Promesas de Dios encuentran su cumplimiento en Jesús. Ser Cristiano quiere decir unirse cada vez más profundamente con la Vida de Cristo. Para ello hay que leer y vivir los Evangelios.

Madeleine Delbret dice: “A través de su Palabra, Dios nos dice Quién es y lo que quiere, nos lo dice de manera definitiva y para cada día. Cuando tenemos en las manos el Evangelio deberíamos considerar que allí habita la Palabra que quiere hacerse Carne en nosotros, apoderarse de nosotros para que comencemos de nuevo su Vida en un lugar nuevo, en un tiempo nuevo, en un entorno humano”.

Fuente:
http://ecocatolico.org/index.php?option=com_content&view=article&id=150&Itemid=226


“Testimonios de Espiritualidad Eucarística”



“Testimonios de Espiritualidad Eucarística”

Martes 23 de Abril del Año de la Fe 2013

Testimonios de Espiritualidad Eucarística

Costa Rica, 20 Ene. 13 (Eco Católico)

Pbro. Alfonso Mora M.
Pastoral Litúrgica, Arquidiócesis de San José

Beato Juan Pablo II

Palabras en su Audiencia General del 18 de Octubre, 2000: “Nos hemos convertido en Cristo. En efecto, si Él es la cabeza y nosotros sus miembros, el hombre total es Él y nosotros” (San Agustín). Estas atrevidas palabras de San Agustín exaltan la comunión íntima que, en el Misterio de la Iglesia, se crea entre Dios y el hombre, una comunión que, en nuestro camino histórico, encuentra su signo más elevado en la Eucaristía. Los imperativos: “Tomad y comed... bebed...” (San Mateo 26, 26-27) que Jesús dirige a sus Discípulos en la sala del piso superior de una casa de Jerusalén, la última tarde de su Vida terrena (cf. San Marcos 14, 15), entrañan un profundo significado. Ya el valor simbólico universal del banquete ofrecido en el pan y en el vino (cf. Isaías 25, 6), remite a la comunión y a la intimidad. Son Elementos ulteriores más explícitos, exaltan la Eucaristía como Banquete de amistad y de alianza con Dios. En efecto, como recuerda el Catecismo de la Iglesia Católica, “es, a la vez e inseparablemente, el Memorial Sacrificial en que se perpetúa el Sacrificio de la Cruz, y el Banquete Sagrado de la comunión en el Cuerpo y la Sangre del Señor” (n. 1382).

San Francisco de Asís

“Así, pues, besándoos los pies y con la caridad que puedo, os suplico a todos vosotros, hermanos, que tributéis toda reverencia y todo el honor, en fin, cuanto os sea posible, al Santísimo Cuerpo y Sangre de nuestro Señor Jesucristo, en Quien todas las cosas que hay en Cielos y Tierra han sido pacificadas y reconciliadas con el Dios Omnipotente (+Colosenses 1,20)”. Él, personalmente, “ardía de Amor en sus entrañas hacia el Sacramento del Cuerpo del Señor, sintiéndose oprimido y anonadado por el estupor al considerar tan estimable dignación y tan ardentísima caridad. Reputaba un grave desprecio no oír, por lo menos cada día, a ser posible, una Misa. Comulgaba muchísimas veces, y con tanta devoción, que infundía fervor a los presentes. Sintiendo especial reverencia por el Sacramento, digno de todo respeto, ofrecía el Sacrificio de todos sus miembros, y al recibir al Cordero sin mancha, inmolaba el espíritu con aquel Sagrado Fuego que ardía siempre en el Altar de su corazón” (II Celano 201).

San Pedro Julián Eymard

“El hombre que no tenga alguna pasión no llega a nada; su Vida no tiene objeto, es una Vida inútil”. Y por eso nos propone: “Amad la Eucaristía con un Amor apasionado”. Y ¿cómo apasionarse? Por la consideración frecuente, habitual de la Presencia Real Eucarística: “Tu espíritu se quedará clavado en Nuestro Señor y tu inteligencia y tus pensamientos lo buscarán y querrán estudiarle; desearás entonces profundizar más y más las razones de su Amor, a lo que sobrevendrá la admiración y el arrobamiento y se escaparán de tu corazón estas palabras: ¿Cómo responderé a tanto Amor?”.

Fuente:
http://ecocatolico.org/index.php?option=com_content&view=article&id=56&Itemid=219

“Amad la Eucaristía con un Amor apasionado”
(San Pedro Julián Eymard).