CIUDAD DEL VATICANO, 2 MAY 2010 (VIS).- A las 16,30 el Santo Padre llegó a la Plaza de San Carlos para encontrarse con los jóvenes de la Archidiócesis de Turín y de las Diócesis limítrofes. Después de la Presentación del Cardenal Severino Poletto, Arzobispo de Turín y del Saludo de dos jóvenes, el Papa dirigió a los presentes un Discurso.
Recordando que hace 25 años Juan Pablo II dedicó a los jóvenes una Carta centrada en el Encuentro de Jesús con el joven rico, que le pregunta qué debe hacer para alcanzar la Vida Eterna, Benedicto XVI dijo: "Hoy no es fácil hablar de Vida Eterna ni de realidades eternas porque la mentalidad de nuestra época nos dice que no hay nada definitivo: todo cambia y con gran velocidad. Cambiar se ha vuelto en muchos casos la contraseña (...) y de este modo también vosotros, jóvenes, os sentís llevados a pensar a menudo que es imposible tomar decisiones definitivas que os comprometan para toda la Vida".
Pero, se preguntó el Papa, "¿es verdad que para ser felices nos tenemos que contentar con pequeñas alegrías fugaces y momentáneas que, una vez pasadas, dejan amargura en el corazón? Queridos jóvenes, ésta no es la verdadera libertad, la felicidad no se alcanza así. Cada uno de nosotros está creado no para tomar decisiones provisionales y revocables, sino definitivas e irrevocables que den pleno sentido a la existencia. Lo vemos en nuestra Vida: querríamos que cada experiencia bella, que nos colma de felicidad, no acabase jamás. Dios nos creó teniendo en cuenta el "Para siempre" y puso en nuestro corazón la Semilla de una Vida que realice algo bueno y grande".
"En el diálogo con el joven que poseía muchas riquezas, Jesús indica cuál es la Riqueza más grande de la Vida: el Amor —prosiguió el Pontífice—; amar a Dios y a los demás con todo nuestro ser. (...) No hay nada más grande para el ser humano, que es mortal y limitado, que participar en la Vida de Amor de Dios. Hoy vivimos en un contexto cultural que no favorece las relaciones humanas profundas y desinteresadas; al contrario, lleva a menudo a encerrarse en uno mismo, al individualismo. (...) Pero el corazón de los jóvenes es, por naturaleza, sensible al Amor Verdadero. Por eso me dirijo a vosotros con gran confianza y os digo: ¡No es fácil convertir vuestra Vida en algo hermoso y grande, cuesta trabajo, pero con Cristo todo es posible!".
"Vivid este Encuentro con el Amor de Cristo en una fuerte relación personal con Él; vividlo en la Iglesia, sobre todo en los Sacramentos", exhortó Benedicto XVI a los jóvenes. "El Amor de Cristo por el joven del Evangelio es el mismo que siente por cada uno de vosotros. No es un Amor confinado en el pasado, no es una ilusión, no está reservado a pocos. (...) ¡Qué cada uno se sienta parte viva de la Iglesia, involucrado en la Obra de Evangelización sin miedo (...) con los hermanos en la Fe y con los Pastores, saliendo de una tendencia individualista también a la hora de vivir la Fe, para respirar a pleno pulmón la belleza de formar parte del gran mosaico de la Iglesia de Cristo!".
El Santo Padre puso como ejemplo al Beato Piergiorgio Frassati, de quien se celebra el Veinte Aniversario de la Beatificación y que "vivió con gran compromiso su Formación Cristiana, dando un testimonio de Fe sencillo y eficaz". El Papa recordó que el Lema de Frassati era "Vivir y no vegetar", e invitó a cuantos le escuchaban a "descubrir como él que vale la pena esforzarse por Dios y con Dios, responder a su Llamada en las decisiones fundamentales y en las cotidianas, aunque cueste".
"La Sábana Santa —concluyó— sea para vosotros una Invitación a grabar en vuestro espíritu el Rostro del Amor de Dios, para ser vosotros mismos, en vuestros ambientes y con vuestros coetáneos, una expresión creíble del Rostro de Cristo".
“A lo largo de los caminos de la existencia diaria es donde podréis encontrar al Señor! ... Ésta es la dimensión fundamental del Encuentro. No hay que tratar con algo, sino con Alguien, con “El que vive”. (Juan Pablo II, Mensaje para la XII Jornada Mundial de la Juventud, 1997, n. 2).
Me llamo Francisco Nguyen van Thuan y soy Vietnamita... Hasta el 29 de Abril de 1975 fui, por ocho años, Obispo de Nhatrang, en el centro de Vietnam, la primera Diócesis que me fue confiada, donde me sentía feliz, y por la cual sigo sintiendo predilección. El 23 de Abril de 1975 Pablo VI me nombró Arzobispo Coadjutor de Saigón. Cuando los comunistas llegaron a Saigón, me dijeron que mi Nombramiento era fruto de un complot entre el Vaticano y los imperialistas para organizar la lucha contra el régimen comunista. Tres meses después fui llamado al Palacio Presidencial para ser arrestado: era el día de la Asunción de la Virgen, 15 de Agosto de 1975.
Esa noche, durante el trayecto de 450 km. que me lleva al lugar de mi residencia obligatoria, vinieron a mi mente muchos pensamientos confusos: tristezas, abandono, cansancio, después de tres meses de tensiones... Pero en mi mente surge claramente una palabra que disipa toda oscuridad, la palabra que Mons. John Walsh, Obispo Misionero en China, pronunció cuando fue liberado después de doce años de cautiverio: “He pasado la mitad de mi Vida esperando”. Es una gran verdad: todos los prisioneros, incluido yo mismo, esperan cada minuto su liberación. Pero después decidí: “Yo no esperaré. Voy a vivir el momento presente colmándolo de Amor”.
No es una inspiración improvisada, sino una convicción que he madurado durante toda la Vida. Si me paso el tiempo esperando quizá las cosas que espero nunca lleguen. Lo único que con seguridad me llegará será la muerte.
En el pueblo de Cay Vong, donde se me designó la residencia obligatoria, bajo vigilancia abierta y oculta de la policía, “confundida” entre el pueblo, día y noche me sentía obsesionado por el pensamiento: “¡Pueblo mío! ¡Pueblo mío que tanto amo: Rebaño sin Pastor! ¿Cómo puedo entrar en contacto con mi pueblo, precisamente en el momento en que tienen más necesidad de su Pastor? Las Librerías Católicas han sido confiscadas; las Escuelas, cerradas; las Religiosas y Religiosos que enseñaban han sido enviados a trabajar a los arrozales. La separación es un shock que me parte el corazón”.
“Yo no esperaré. Voy a vivir el momento presente colmándolo de Amor; pero ¿cómo?”.
Una noche viene la Luz: “Francisco, es muy simple, haz como San Pablo cuando estuvo en prisión: escribía Cartas a varias comunidades”.
«Así fue como comenzó a escribir Cartas que luego compusieron los Libros por él escritos».
La Gracia de Dios me dio la energía para trabajar y continuar, aún en los momentos de más desesperanza. El libro lo escribí de noche en mes y medio, pues tenía miedo de no terminarlo: temía que me trasladasen a otro lugar.
En el Pasaje del Evangelio que narra la Multiplicación de los Panes y los Peces, los Apóstoles habrían querido elegir el camino más fácil: “Despide a la gente para que busquen alojamiento y comida...” Pero Jesús quiere actuar en el momento presente: “Dadles vosotros de comer” (San Lucas 9, 13). En la Cruz, cuando el Ladrón le dijo: “Jesús, acuérdate de mí cuando vengas con tu Reino”, Jesús le dijo: “Te aseguro que hoy estarás Conmigo en el Paraíso” (San Lucas 23, 42-43). En la palabra “hoy” sentimos todo el Perdón, todo el Amor de Jesús.
Una vez, la Madre Teresa de Calcuta me escribió: “Lo importante no es el número de acciones que hagamos, sino la intensidad del Amor que ponemos en cada acción”.
¿Cómo llegar a esta intensidad de Amor en el momento presente? Pienso que debo vivir cada día, cada minuto, como el último de mi Vida. Dejar todo lo que es accesorio, concentrarme sólo en lo esencial. Cada palabra, cada gesto, cada conversación telefónica, cada decisión es la cosa más bella de mi Vida; reservo para todos mi Amor, mi sonrisa; tengo miedo de perder un segundo viviendo sin sentido...
Escribí en el Libro El camino de la Esperanza: “Para ti el momento más bello es el momento presente (cf San Mateo 6, 34; Santiago 4, 13-15). Vívelo en la Plenitud del Amor de Dios. Tu Vida será maravillosamente bella si es como un cristal formado por millones de esos momentos. ¿Ves como es fácil?” (El camino de la Esperanza, 997).
Queridos jóvenes, en el momento presente Jesús os necesita. Juan Pablo II os llama insistentemente a hacer frente a los retos del mundo actual: “Vivimos en una época de grandes transformaciones, en la que declinan rápidamente ideologías que parecía que podían resistir el desgaste del tiempo, y en el planeta se van modificando los confines y las fronteras. Con frecuencia la humanidad se encuentra en la incertidumbre, confundida y preocupada (cf San Mateo 9, 36), pero la Palabra de Dios no pasa; recorre la historia y, con el cambio de los acontecimientos, permanece estable y luminosa (San Mateo 24, 35). La Fe de la Iglesia está fundada en Jesucristo, Único Salvador del mundo: ayer, hoy y siempre (cf Hebreos 13, 8)” (Juan Pablo II, Mensaje para la XII Jornada Mundial de la Juventud, 1997, n. 2.).
Preso por Cristo
Jesús,
ayer por la tarde, Fiesta de la Asunción de María, fui arrestado. Transportado durante toda la noche de Saigón hasta Nhatrang, a cuatrocientos cincuenta kilómetros de distancia, en medio de dos policías, he comenzado la experiencia de una Vida de prisionero. Hay tantos sentimientos confusos en mi cabeza: tristeza, miedo, tensión; con el corazón desgarrado por haber sido alejado de mi pueblo. Humillado, recuerdo las Palabras de la Sagrada Escritura: “Ha sido contado entre los malhechores” (San Lucas 22, 37). He atravesado en coche mis tres Diócesis: Saigón, Phanthiet, Nhatrang, con profundo Amor a mis fieles, pero ninguno de ellos sabe que su Pastor está pasando la primera etapa de su Vía Crucis. Pero en este mar de extrema amargura, me siento más libre que nunca.No tengo nada, ni un céntimo, excepto mi Rosario y la Compañía de Jesús y María. De camino a la cautividad he orado: “Tú eres mi Dios y mi Todo”.
Jesús,
ahora puedo decir como San Pablo: “Yo, Francisco, prisionero de Cristo” (Efesios 3,1). En la oscuridad de la noche, en medio de este océano de ansiedad, de pesadilla, poco a poco me despierto: “Debo afrontar la realidad”. “Estoy en la cárcel. Si espero el momento oportuno de hacer algo verdaderamente grande, ¿cuántas veces en mi vida se me presentarán ocasiones semejantes? No, aprovecho las ocasiones que se presentan cada día para realizar acciones ordinarias de manera extraordinaria”.
Jesús,
no esperaré; vivo el momento presente colmándolo de Amor. La línea recta está formada por millones de puntitos unidos entre sí. También mi Vida está integrada por millones de segundos y de minutos unidos entre sí. Dispongo perfectamente cada punto y mi línea será recta. Vivo con perfección cada minuto y la Vida será Santa. El camino de la Esperanza está enlosado de pequeños pasos de Esperanza. La Vida de Esperanza está hecha de breves minutos de Esperanza. Como Tú, Jesús, que has hecho siempre lo que le agrada a Tu Padre. Cada minuto quiero decirte: Jesús, te amo; mi Vida es siempre una “nueva y eterna alianza” Contigo. Cada minuto quiero cantar con toda la Iglesia: Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo...
Nota: El Cardenal Van Thuan regresó a la Patria Celestial el 16 de Septiembre del 2002 y su Causa de Beatificación fue abierta cinco años después, pero sus “extraordinarias” Lecciones de Vida se quedaron con nosotros; aprovechémoslas para decir como él nos enseñó:«¿Cómo llegar a esta intensidad de Amor en el momento presente? Pienso que debo vivir cada día, cada minuto, como el último de mi Vida. Dejar todo lo que es accesorio, concentrarme sólo en lo esencial. Cada palabra, cada gesto, cada conversación telefónica, cada decisión es la cosa más bella de mi Vida; reservo para todos mi Amor, mi sonrisa; tengo miedo de perder un segundo viviendo sin sentido...»
Los Organizadores de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) Madrid 2011 dieron a conocer el Grupo de Santos Patronos del Evento, Lista que "quiere recorrer la Historia de la Iglesia en España, desde los primeros Santos Madrileños".
Según señala la Nota de Prensa, "la Santa Sede ha confirmado la propuesta de los Santos Patronos de la JMJ: San Isidro Labrador, San Juan de la Cruz, Santa María de la Cabeza, San Juan de Ávila, Santa Teresa de Jesús, Santa Rosa de Lima, San Ignacio de Loyola, San Rafael Arnáiz y San Francisco Javier".
"La Lista de los Patronos —explican— quiere recorrer la Historia de la Iglesia en España, desde los primeros Santos Madrileños (San Isidro y Santa María), pasando por los Fundadores de las Carmelitas Descalzas y la Compañía de Jesús (Santa Teresa y San Ignacio), un gran Misionero del Oriente (San Francisco Javier), la cumbre de la Literatura Mística (San Juan de la Cruz), el impulsor de la Espiritualidad Sacerdotal Diocesana (San Juan de Ávila), la primera Santa de la América Hispana (Santa Rosa de Lima), y un Joven de nuestros días (San Rafael Arnáiz), recientemente canonizado".
"Todos estos Santos son de origen Español, para arraigar la JMJ en la Cultura del país organizador, criterio similar al usado en la JMJ de Colonia, donde se propusieron Santos relacionados con la Historia Cristiana de Alemania", agregan.
Asimismo, informaron que la Santa Sede confirmó también la Plaza de Cibeles, uno de los conjuntos monumentales por excelencia de Madrid, como lugar adecuado para la Recepción de los jóvenes al Papa Benedicto XVI, programada para el Jueves 18 de Agosto.
De igual manera, señalaron que "el Encuentro del Papa con los jóvenes en la noche del 20 de Agosto tendrá lugar en el Aeródromo de Cuatro Vientos", ubicado al Sudoeste de Madrid, espacio que ya acogió en 2003 "el Encuentro de Juan Pablo II con jóvenes Españoles en su última Visita" al país y en el que se celebrará la Misa "que pondrá el punto final a la JMJ 2011".
La Presidenta de la Red Pro Yucatán, Ivette Laviada, abogó por la Protección de la Vida del bebé que está dentro del vientre de una niña de once años, abusada por su supuesto padrastro, porque el aborto solo añadiría más drama al que ya vive la menor. La pequeña se encuentra actualmente a buen recaudo y diversos Grupos Pro-Vida han asegurado su ayuda para ella y el no nacido.
"Para quienes estamos a favor de la Vida, la cancelación del embarazo no es la solución, pues éste añadiría más dramatismo al caso: ¡la muerte del ser más indefenso que se gesta en el seno materno! Una Vida inocente, como inocente es la niña que lo lleva en su vientre", expresó en un Artículo publicado en la prensa local.
Laviada advirtió que éste no es el único caso de una niña violada y embarazada en Quintana Roo, pues se han reportado otras 16 menores en la misma situación en lo que van del año.
La Líder Pro-Vida criticó que a pesar que las Leyes del Estado protegen al no nacido y que al estar en la semana 18 de gestación, tampoco es posible la causal por violación, existan quienes todavía insisten en practicarle el aborto a la niña. Incluso, recordó, el Médico ha advertido que se trata de un embarazo de alto riesgo y un aborto "conllevaría mayores riesgos para su salud que pondrían en peligro su Vida".
"Los que estamos a favor de la Vida queremos que vivan los dos, madre e hijo, pues el Derecho a la Vida es fundamental", afirmó.
Por ello, dijo que ante situaciones como ésta, se deben impulsar "políticas públicas que les den certeza a las mujeres embarazadas para que tengan derecho a servicios y programas públicos para solucionar el problema sin sacrificar la Vida de sus hijos".
"Incluso, promovamos facilidades para que en casos específicos, los bebés de estas pequeñas puedan ser dados en Adopción sin criminalizar a las madres, porque éste también es un acto heroico", expresó.
Queridos amigos: ¡ Paz y Bien !Les comunico que toda la información publicada en este sitio, se puede reproducir de forma parcial o total, siempre y cuando se cite la fuente completa o la que sigue: