MÉXICO D.F., 27 Abr. 10 (ACI).- Lianna Rebolledo, la mujer que luego de ser violada a los 13 años decidió tener a su hija y rechazar las propuestas abortistas del médico y las enfermeras que la trataban, reafirmó que "el aborto no es la solución a los problemas ocasionados por un embarazo no planeado, como el caso de la violación".
Así lo mencionó Rebolledo en Radio RED (88.1 FM, México), tras pocos días de haber manifestado en una Entrevista televisiva, que luego de la violación que sufriera durante su adolescencia y tras descubrir que estaba embarazada pensó: "Esto es mío, yo lo tengo que cuidar".
Rebolledo declaró en la Entrevista radial que durante su visita a Cancún-Chetumal (Estado de Quintana Roo) para promover el Foro por la Defensa de la Vida, tratará de entrevistarse con la niña de 11 años que tiene 19 semanas de gestación producto de una violación, y que estuvo prácticamente secuestrada por grupos feministas que sólamente querían que se le practique un aborto.
Estos sectores minoritarios hacían oídos sordos al entendimiento de la pequeña de "que en su vientre crece una Vida".
Esta niña es uno de los casos a los que se refiere Carlos Polo, Director de la Oficina del Population Research Institute (PRI) para América Latina, cuando explica el modus operandi de los grupos feministas que buscan despenalizar el aborto a cualquier precio: toman una niña embarazada, la aislan y dan sólo una versión de los hechos, para finalmente presentar el aborto como "única salida".
El testimonio de Lianna demuestra que este tipo de situaciones, como el embarazo que se produce a causa de una violación a corta edad, no se soluciona con un aborto. Lo que hay que hacer es proteger a las niñas y garantizarles un ambiente seguro en el que puedan crecer y madurar adecuadamente.
CIUDAD DEL VATICANO, 21 ABR 2010 (VIS).- Al final de la Catequesis el Santo Padre saludó entre otros grupos a los Párrocos y Sacerdotes de la Diócesis de Roma, acompañados por el Cardenal Vicario Agostino Vallini y por los Obispos Auxiliares, que regresaban de una Peregrinación a Ars (Francia) con motivo del Año Sacerdotal.
“Agradezco vuestra presencia que es un signo de afecto y cercanía espiritual —dijo el Papa— y aprovecho esta oportunidad para expresar mi estima y reconocimiento tanto a vosotros como a los Sacerdotes que en todo el mundo se dedican con entrega apostólica al servicio del Pueblo de Dios, dando testimonio de la Caridad de Cristo. Siguiendo el ejemplo de San Juan María Vianney, sed Pastores pacientes y solícitos del bien de las almas”.
Benedicto XVI (...) dirigiéndose a los enfermos les invitó a “ofrecer sus sufrimientos para que maduren Vocaciones numerosas y santas”.
Un día el Médico Buongiovanni, amigo suyo, forzado por el Santo a decir la verdad, le confesó sin rodeos que su mal era incurable y que moriría a finales de Septiembre o, todo lo más, a primeros de Octubre. Oído lo cual, exclamó: «¡Bienvenida mi Hermana Muerte!».
También un Fraile, tal vez Fray Elías, le comunicó su próxima Partida y, para preparar su ánimo, le dijo que su Muerte, aunque dolorosa para los Hermanos y para muchísimas personas, para él supondría un gozo infinito, el descanso de sus fatigas y la mayor de las riquezas. Y lo invitó a dar a todos ejemplo de serenidad y gozo.
La respuesta de Francisco fue llamar a Fray Ángel y Fray León y ponerse a cantar el Cántico del Hermano Sol, al que le añadió una nueva Estrofa, que decía: «Alabado seas, mi Señor, por nuestra Hermana Muerte corporal, de la que ningún hombre vivo puede escapar. ¡Ay de los que morirán en pecado mortal! ¡Dichosos los que encontrará en tu Santísima voluntad, pues la Muerte segunda no les hará mal!».
El Santo Padre Benedicto XVI, correspondiendo a la invitación varias veces reiterada de los Obispos Portugueses, bien como a la invitación del Señor Presidente de la República, aceptó visitar nuestro país, por ocasión de la Peregrinación aniversaria del 12 al 13 de Mayo a Fátima (...). El anuncio de la Visita suscitó, de inmediato, un sentimiento de júbilo y regocijo en nuestro pueblo. Se trata de la concretización de un deseo, ansiosamente esperada, que mucho nos honra y distingue, inclusive porque Benedicto XVI escoge los gestos y Viajes que realiza, con motivaciones espiritualmente profundas y teológicamente ricas.
Queremos, por tanto, agradecer de todo corazón al Santo Padre y corresponder a esta honra con aquel Amor al Papa que constituye una dimensión profunda del Catolicismo Portugués. La comunión visible con el Sucesor de Pedro, físicamente presente entre nosotros, será, una vez más, ocasión de expresión espontánea de ese Amor a su Persona, a su Magisterio y a su Servicio Universal de Fidelidad a la Iglesia.
2. Peregrino de Fátima
El Santo Padre viene, esencialmente, como Peregrino de Fátima, donde encontrará una expresión viva de todas la Iglesias de Portugal.
Su venida a Fátima coincide con el Décimo Aniversario de la Beatificación de los Pastorcitos Francisco y Jacinta, y con las Conmemoraciones del Centenario del Nacimiento de Jacinta. Más aún, se proyecta en el horizonte más amplio de sus Peregrinaciones a los mayores Santuarios Marianos esparcidos por el mundo, como grandes Centros de Evangelización.
Cuando el Papa se hace Peregrino, en calidad de Pastor Universal de la Iglesia, es toda la Iglesia ‘la’ que con él peregrina. Por eso, esta Peregrinación reviste un gran Significado pastoral, doctrinal y espiritual.
Él conoce como ningún otro la fuerza y el alcance del Mensaje de Fátima, del cual se tornó intérprete singular con su Comentario Teológico del “Tercer Secreto”, siendo Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Ya como Papa, en su Visita a Brazil, evocando el Nonagésimo Aniversario de las Apariciones de Nuestra Señora en Fátima, no dudó en hablar de la “más Profética de las Apariciones modernas”. Sabe, por lo tanto, muy bien cuál es la actualidad y la importancia de Fátima para la Iglesia y para el mundo, tal como lo expresó el Papa Juan Pablo II, de Santa memoria: “Desde Fátima irradia para todo el mundo un Mensaje de Conversión y Esperanza; un Mensaje que, en conformidad con la Fe Cristiana, está profundamente inserido en la historia… El Apelo que Dios nos hace llegar a través de la Virgen Santa, conserva intacta, aún hoy, su actualidad”.
La Peregrinación del Santo Padre a Fátima es, así, una interpelación para nosotros. El Santuario de Fátima, donde se torna vivo y actual el Mensaje de Nuestra Señora, es hoy un Elemento importante para la Evangelización y para la edificación de la Iglesia en nuestro país. Nosotros, los Obispos, estamos conscientes de la importancia decisiva de éste Santuario. Deseamos que el mismo exprese el lugar particular de María en el Misterio de Cristo y de la Iglesia, como Estrella de la Evangelización.
María, a quien el Papa llama “Estrella del Mar” en la Encíclica “Spe salvi”, es Aquella que acompaña el viaje de cada uno de nosotros y de toda la Iglesia en el mar de la Vida y de la historia, con el Amor vigilante y atento de una Madre que ama a sus hijos y que desea la felicidad de estos. Y en este viaje es Ella que indica la Luz Verdadera que es Jesús e invita a colocar en Él nuestra mirada, repitiendo a cada uno aquello que dijo a los sirvientes en las Bodas de Caná: “Haced todo lo que Él os diga”.
María es también la “Estrella de la Esperanza” porque indica continuamente la meta, el puerto seguro y feliz, la comunión eterna y definitiva con Dios y con todos los hombres, los Nuevos Cielos y la Nueva Tierra donde habitará la Justicia para siempre.
En este sentido, la Visita del Santo Padre podrá también animar el empeño constante y generoso en la Obra de la Evangelización, ayudando a pasar de una religiosidad tradicional a una Fe adulta y pensada, capaz de un testimonio valeroso en privado y en público, que sepa enfrentar los desafíos del secularismo y del relativismo doctrinal y ético, típicos de nuestro tiempo, y al cual Benedicto XVI se refiere frecuentemente.
3. Acoger y acompañar al Papa Peregrino
(...) Desde ahora invitamos a todos los fieles a acoger al Santo Padre en verdad, como Sucesor de Pedro que viene a confirmar a los hermanos en la Fe, con afecto y participación personal, uniéndonos en Oración a sus Intenciones por la Iglesia y por los grandes anhelos de la humanidad.
Elevemos, pues, nuestra Oración a la Virgen María, Madre de la Iglesia, Nuestra Señora de Fátima, para que, con su Bondad Materna, acompañe los pasos del Santo Padre en esta Peregrinación y le asista en su Ministerio como Sucesor de Pedro, preparándonos para acogerle y acompañarle con alegría, entusiasmo y devoción filial.
Fátima, 6 de Octubre del 2009
Nota Pastoral sobre la Visita del
Papa Benedicto XVI a Portugal
Segundo documento de los Obispos sobre
la visita del Papa a Portugal (11-14 Mayo)
La Visita del Papa Benedicto XVI a Portugal es un acontecimiento de singular importancia y por ello, debe ser dignamente preparada, no apenas en el brillo exterior y ambiente festivo, mas sobretodo en el horizonte de la Fe, de la construcción de la Unidad Eclesial y de una sociedad más justa y fraterna.
Viene hacia nosotros como Peregrino y la Iglesia en Portugal deberá caminar con el Sucesor de Pedro, redescubriendo en el Cristianismo una experiencia de Sabiduría y Misión. Sabiduría vivida en el conocimiento de las realidades terrenas, a partir de una referencia de valores, de modo que, en la fidelidad a la Identidad Cristiana, seamos capaces de dar una contribución positiva a la construcción de una sociedad más justa; Misión como itinerario de una vida que se quiere sumergir en el mundo, y al mismo tiempo diferente en opciones y actitudes, y que, sobretodo a través del ejemplo, anuncia a Cristo y su Buena Nueva.
1. Preparación Adecuada
Existe una feliz coincidencia entre el tiempo que antecede la Visita del Santo Padre y la vivencia litúrgica de la Cuaresma y del Tiempo Pascual.
1.1. En la Cuaresma, será importante reflexionar y responder a los desafíos del Mensaje preparado por el Papa Benedicto XVI: “La Justicia de Dios está manifestada mediante la Fe en Jesucristo” (cf. Romanos 3, 21-22). Destacamos tres Pensamientos:
- La Justicia será posible en la medida que sea dado al hombre aquello que él verdaderamente requiere: Dios. Esto sucederá a través del testimonio de comunidades que se dejen convertir por las interpelaciones de un Anuncio fiel del Evangelio.
- Comprometerse con la Justicia exige un trabajo interior para ahuyentar una “extraña fuerza de gravedad” que permanentemente nos impulsa hacia el egocentrismo, la afirmación personal y el individualismo. Sólamente viviendo en permanente Conversión, la Iglesia podrá presentarse con credibilidad ante un mundo en que se pretenden imponer el relativismo y el indiferentismo.
- Ser justo implica asumir una dinámica libertadora del pobre, del oprimido, del extranjero, la viuda, el huérfano… “El Cristiano es llevado a contribuir a una formación de sociedades justas, donde todos reciban lo necesario para vivir, según la propia dignidad de la persona humana, y donde la Justicia sea vivificada por el Amor”.
1.2. La Pascua puede y debe tornarse un tiempo favorable para mostrar al mundo un “rostro de gente salvada”, feliz, por ser infinitamente amadas por Dios. Es importante que Cristo actúe en nosotros, nos redima, nos transforme la mente y el corazón, nos liberte del mal. Sólo así seremos verdaderos rostros de Cristo en el mundo donde Él nos envía, y ahí asumiremos el estatuto de apóstoles valientes que concreticen una necesaria y urgente Comunicación de Cristo en los ambientes de la conducta cotidiana: política y salud, industria y comercio, agricultura y pesca, educación y enseñanza, trabajo y ocio. El dinamismo de la Pascua de Cristo necesita ser encarnada en actitudes y gestos de Esperanza perseverante y de Amor creativo.
2. Acoger el Mensaje
La Visita del Papa no es apenas a Lisboa, Fátima y Oporto, sino a todo Portugal, a todos los Portugueses y también a nuestros hermanos inmigrantes que trabajan y conviven con nosotros. El Papa desea saludar a todos, independientemente de su credo e ideologías. Así, nuestra presencia en los diversos momentos y lugares del Programa de la Visita, testimoniará el Amor al Papa y a la voluntad explícita de aceptar sus Propuestas. Para facilitar la comunicación, fue creado un Sitio Oficial —www.bentoxviportugal.pt— donde es posible encontrar las más variadas informaciones, con el propósito de dinamizar la preparación, realización y continuidad de la Visita.
3. Continuidad y Compromisos
Nuestra Tradición Cristiana está marcada por el respeto, aprecio y fidelidad a la Iglesia de Roma. La Cátedra de Pedro y de sus Sucesores, como recuerda San Ignacio de Antioquia, es “aquella que preside en la Caridad”, entre todas las Iglesias locales. Preparar la Visita del Papa Benedicto XVI y acoger sus Desafíos deberá desenvolver en nosotros los siguientes dinamismos:
-Reavivar nuestra Fe, a través de un encuentro más consciente con la Palabra de Dios, dando a nuestras comunidades un rostro Misionero.
-Dinamizar nuestra Esperanza, para que podamos abrir caminos de solución a las dificultades y crisis que experimenta nuestra sociedad.
-Revigorizar nuestra Caridad, dando mayor consistencia a los innúmeros espacios de solidaridad y asistencia social, como respuesta a los dramas de la sociedad, particularmente las nuevas formas de pobreza.
-Fortalecer nuestra Unidad a través de un Proyecto común de Pastoral, acogido por todas las comunidades, con el objetivo de poder responder a las alteraciones civiles en que vivimos.
4. Acciones concretas a Promover
Confiando en la creatividad de las Diócesis y Parroquias, Congregaciones y Movimientos, presentamos algunas sugerencias para la preparación de la Visita de Su Santidad el Papa Benedicto XVI:
-Colocar esta Visita en las Intenciones de Oración personal y comunitaria.
-Aprovechar las Acciones de Formación que la Iglesia suele promover (Retiros, Cursos, Encuentros, Conferencias, Publicaciones) para abordar Temas relacionados con el Papa: Iglesias particulares e Iglesia Universal; Misión del Obispo de Roma y Pastor de la Iglesia Universal; Catolicidad y diversidad, Obediencia y libertad en la Iglesia; Temas fundamentales del Magisterio del Papa Benedicto XVI, etc.
-Promover y facilitar la participación en las Celebraciones Eucarísticas presididas por el Santo Padre en Portugal (Lisboa, Fátima y Oporto) y en otros Encuentros de sectores.
Queremos apelar a todos, para que no dejen que esta Visita del Santo Padre se limite a un mero acontecimiento pasajero, quizás muy participado y festivo, sino que sea una semilla que germine y dé frutos de Renovación espiritual, apostólica y social.
CIUDAD DEL VATICANO, 18 ABR 2010 (VIS).- Benedicto XVI celebró la Santa Misa a las 10:00 en la Plaza de los Graneros, en Floriana, la Plaza más grande de la Isla, donde tienen lugar las celebraciones civiles y Religiosas importantes y que puede acoger a 10.000 personas.
En la Homilía, el Santo Padre alentó a los fieles a confiar en Dios y seguir sus enseñanzas para recoger fruto abundante.
"No todo lo que el mundo de hoy propone es digno de ser acogido por el pueblo Maltés. Muchas voces —dijo— tratan de convencernos para que dejemos de lado nuestra fe en Dios y en su Iglesia, y elijamos por nosotros mismos los valores y las creencias con qué vivir. Nos dicen que no tenemos necesidad de Dios o de la Iglesia. Si sentimos la tentación de darles crédito, hemos de recordar el Episodio que nos narra el Evangelio de hoy" de la Pesca Milagrosa. "Cuando Jesús se puso a su lado, lograron una multitud de peces".
Comentando la Primera Lectura de la Misa de hoy, que narra el naufragio de Pablo en la costa de Malta y "la calurosa acogida que le dispensaron sus gentes", el Papa recordó que la tripulación tuvo que tirar por la borda el cargamento, y el Apóstol "les exhortó a poner su confianza sólo en Dios, mientras la nave era zarandeada por las olas. También nosotros —dijo— debemos poner nuestra confianza sólo en Dios".
"Sentimos la tentación de pensar que la tecnología avanzada actual puede responder a todos nuestros deseos y nos salva de todos los peligros que nos acechan. Pero no es así. En cada momento de nuestra vida dependemos completamente de Dios, en Quien vivimos, nos movemos y existimos. Sólo Él nos puede proteger del mal, sólo Él puede guiarnos a través de las tormentas de la vida, sólo Él puede llevarnos a un puerto seguro, como lo hizo con Pablo y sus compañeros, a la deriva de las costas de Malta".
Tras hacer hincapié en que "nuestra relación con el Señor es lo que nos da la clave de nuestra felicidad y de la realización humana", el Papa dijo que Dios "nos llama a una relación de Amor. (...) Nuestro Amor por el Señor es lo que debe plasmar todos los aspectos de nuestra predicación y enseñanza, de la Celebración de los Sacramentos y de nuestra atención al Pueblo de Dios. Nuestro Amor al Señor nos impulsa a amar a quienes Él ama, y a aceptar de buen grado la tarea de comunicar Su Amor a quienes servimos".
"En cada ámbito de nuestra vida —continuó—, necesitamos la ayuda de la Gracia de Dios. Con Él, podemos hacer todo; sin Él no podemos hacer nada".
Benedicto XVI alentó a los fieles a "conservar la fe y los valores transmitidos por vuestro Padre, el Apóstol San Pablo. Seguid desvelando la riqueza y la profundidad del Don recibido de Pablo y tratad de transmitirlo no sólo a vuestros hijos, sino también a todos los que encontréis. Todo visitante de Malta debería sentirse impresionado por la devoción de su gente, por la fe vibrante que se manifiesta en sus celebraciones en los días de fiesta, por la belleza de sus Iglesias y Santuarios. Pero ese don debe ser compartido con los demás, ha de ser comunicado".
Refiriéndose posteriormente al primer Santo canonizado de Malta, Don Ġorġ Preca, el Pontífice destacó su "incansable labor de Catequesis, inspirando en jóvenes y mayores el Amor por la Doctrina Cristiana y una profunda devoción por la Palabra de Dios Encarnada. Es un ejemplo que os exhorto a seguir".
Al final de la Homilía, el Papa dijo unas palabras a los Presbíteros presentes, en este Año Sacerdotal. "Don Ġorġ fue un Sacerdote de extraordinaria humildad, bondad, mansedumbre y generosidad, profundamente dedicado a la Oración y lleno de pasión por comunicar las Verdades del Evangelio. Que os sirva de modelo e inspiración".
"Recordad también la pregunta que el Resucitado hizo tres veces a Pedro: "¿Me amas?". Ésta es la pregunta que dirige a cada uno de vosotros. ¿Lo amáis? ¿Queréis servirle con la entrega de toda vuestra vida? ¿Deseáis guiar a los otros para que lo conozcan y lo amen? Como Pedro, tened el valor de responder: "Sí, Señor, Tú sabes que te amo"; y acoged con gratitud la hermosa tarea que Él os ha asignado. La misión confiada al Sacerdote es verdaderamente un servicio a la alegría, a la alegría de Dios que quiere entrar en el mundo".
Acabada la Misa y antes de rezar el Regina Coeli, el Santo Padre recordó "la especial devoción del Pueblo Maltés a la Madre de Dios, expresada con gran fervor a la Virgen de Ta' Pinu", cuya Imagen "han traído aquí desde Gozo para esta ocasión. Me complace también ofrecerle una rosa de oro, como signo de nuestro filial afecto común por la Madre de Dios".
"Os pido, en particular —terminó—, que la invoquéis con el Título de Reina de la Familia, un Título que añadió a la Letanía Lauretana mi amado predecesor, el Papa Juan Pablo II, que visitó en más de una ocasión estas tierras. Al ofreceros este recuerdo tangible de mi visita, os doy las gracias por todo lo que he recibido de vosotros, sobre todo por el fervor de vuestra devoción y el apoyo de vuestras Oraciones por mi Ministerio de Sucesor de Pedro".
Benedicto XVI se trasladó después de la Misa a la Nunciatura Apostólica en Rabat, para almorzar con los Obispos de Malta y con el séquito Papal.
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